Detalles del post: Después del tsunami urbanizador

27.06.08


Después del tsunami urbanizador
Permalink por Saravia @ 12:21:53 en Territorio, paisaje -> Bitácora: Plaza

Leyendo ahora, al retroceder la ola, el libro de Ramón Fernández Durán

Imagen de la costa murciana (Greenpeace, 2007)

De acuerdo, el desastre ha sido enorme y el urbanismo devastador está en horas bajas. ¿Se puede hacer algo, además de esperar desesperanzados, ante la próxima oleada que sin duda llegará? Algo eficaz, naturalmente. Creemos que sí, y la pista nos la ofrece, una vez más, Ramón Fernández Durán en su libro (pequeño de tamaño, largo de título, inmenso de sentido), El tsunami urbanizador español y mundial. Sobre sus causas y repercusiones devastadoras, y la necesidad de prepararse para el posible estallido de la burbuja inmobiliaria (Madrid, Virus, 2006).

[Mas:]

Planteamiento

Una vez cumplido el pronóstico, cuando ya la burbuja ha estallado, nos interesa centrarnos en la actuación. Es cierto que la determinación de las actuaciones posteriores no es el propósito del libro, y que además, según el autor, “es algo que habrá que ir definiendo colectivamente”; pero no obsta para que apunte una serie de medidas que, en su criterio, habría que poner en marcha “para gestionar a corto plazo de la mejor forma el declive previsible, después del `subidón´ de este último periodo”. El subidón se fue y el declive (con su correspondiente bajón) llegó. ¿Qué hacer? Fernández Durán ofrece un par de docenas de objetivos dirigidos a “dar un giro profundo en la orientación de nuestro futuro”. Una serie, ampliable, de “multitud de procesos moleculares, de pequeña escala, desde abajo, que vayan contra la lógica dominante”, con los que se trataría de “parar (y regenerar) la degradación ecológica y social en ascenso”. Procesos, ante todo, de “deconstrucción como de regeneración”, que nos hemos permitido agrupar como sigue.

Temas

En primer lugar se propone frenar (y revertir) el crecimiento urbano. Así, con decisión. Una moratoria general que lleve también a parar la construcción de nuevas infraestructuras, e incluso ir eliminando infraestructuras de transporte, "para atacar la progresión imparable de la movilidad motorizada". Y más aún. El autor propone "frenar el crecimiento económico (el gran tabú de nuestro tiempo), que fomenta siempre el crecimiento urbano, e impulsar un decrecimiento controlado", y abrir, en paralelo, "un debate sobre la imposibilidad del crecimiento continuo en un mundo finito: la biosfera".

En segundo lugar, una serie de propuestas de carácter económico. Por de pronto, "dejar de sepultar inversión en las metrópolis", y reinvertir en el campo y las pequeñas poblaciones. Un proceso que llevaría a "relocalizar la economía, rearticular lo local de forma integrada con los ecosistemas que lo acogen, para ganar en autosuficiencia". No sería fácil, y de hecho implicaría otros cambios de gran alcance, como el de "abordar la cuestión de la propiedad de la tierra y su creciente mercantilización", "romper con la lógica del beneficio y de la mercantilización y acumulación constante", y "reducir poco a poco el ámbito de la economía monetaria, recuperando el control social del dinero, sometiendo el mercado a la sociedad, desmantelando los grandes conglomerados empresariales, y estableciendo el control social del trabajo sobre unos procesos productivos en armonía con el planeta".

Seguimos. Frenado el crecimiento y en marcha la transformación económica, se trataría también de crear una nueva geografía y un nuevo paisaje, "saneando y reconstruyendo los sistemas ambientales y territoriales devastados". Lo fundamental sería "rescatar y revitalizar el mundo rural", y recuperar "las huellas territoriales del pasado generadoras de paisaje cultural, desde una perspectiva multicultural e intercultural –mestiza-". Sobre todo "el importante patrimonio agrícola construido durante generaciones en torno a los asentamientos humanos".

Centrarse en el paisaje no exige necesariamente dejar de actuar en otros ámbitos. Y así Fernández Durán habla también de "regenerar el inmenso espacio de `no lugares´ que se han creado en los crecimientos metropolitanos periféricos", recuperar el interior de las ciudades y su espacio público; y "redefinir" estos últimos (los espacios públicos y privados) "para el equilibrio de género y, en paralelo, revalorizar las tareas de cuidados". Por supuesto, una serie de medidas sobre la movilidad también estarían presentes. Entre ellas, "reducir el creciente nomadismo, y enraizarnos más en el territorio (...); crear cercanía, para disminuir las necesidades de transporte (...); promover la utilización del transporte colectivo menos costosos, impactante y contaminante (no al AVE, no más Metro)"; y fomentar el uso de la bicicleta y el caminar.

Es importante "limitar nuestra dependencia exterior de recursos, restringiendo el consumo energético fósil y fomentando las energías renovables que promuevan la autonomía"; y "ayudar a cerrar ciclos naturales de materiales, para reducir el metabolismo urbano-agro-industrial". Y también, last but not least, una serie de medidas de carácter social. Promover una nueva y amplia "conciencia social sobre la necesidad del cambio de pautas". Aplicar procesos "radicalmente democráticos" y dinámicas sociales "verdaderamente participativas". Crear pluralidad "y diversidad de modelos territoriales e institucionales, que tengan en cuenta las distintas realidades sociales, culturales y de los entornos naturales y paisajísticos". Y actuar, finalmente, "en solidaridad con otros mundos posibles".

Comentario

La tragedia es que vivimos demasiado poco. No aprendemos de nuestros errores. En unos años, superado el cataclismo, algunos nuevos jóvenes emprendedores vendrán que harán parecer prudentes promotores a los depredadores de hoy. Y los que hemos vivido este desastre, y podemos dar fe de él, ya no estaremos. Repetimos: ¿qué hacer? El repertorio de acciones que enuncia Fernández Durán es sensato, bonito, atractivo, racional y justo. Así lo creemos. Pero también pensamos que no basta. Falta alguna imagen con suficiente fuerza como para convertirse en signo del cambio, en cristalización de la recuperación del paisaje agredido. ¿Por qué no algo así? ¿Por qué no cubrir de vegetación las estructuras a medio hacer? ¿Por qué no cultivar sobre los esqueletos de los hoteles? ¿Por qué no enredar las grúas que aún están de pie con trepadoras que las fagociten? Quizá no sea fácil, e incluso puede que tampoco tenga interés. Pero la verdad es que nos encantaría ver las construcciones del primer plano de la imagen del encabezamiento cubiertas de vegetación.

sigue este post xml

Comentarios, Pingbacks:

Comentario de: Sergio Mz [Member] · http://srgioarq.blogspot.com/
Profesor Saravia,

es el primer comentario que hago en su página y lo primero es felicitarle por el proyecto, es asombroso la cantidad de artículos que es capaz de escribir, las referencias y citas que aporta y la diversidad de temas tratados.

En cuanto a esas imagenes de vegetación que cubre las ruinas de nuestras estructuras me permito enlazar un artículo escrito por mi en un blog sobre los nuevos usos de la Fábrica de Santa Victoria, en Valladolid.(Desgraciadamente esta página a tenido muy poca trascendencia).

http://fabricadesantavictoria.blogspot.com/2008/02/para-empezar-quiero-apoyar.html
URL 27.06.08 @ 14:21
Comentario de: Saravia [Member] · http://urblog.org
He visto la página que cita, y es muy útil y sugerente. Altamente recomendable.
URL 05.07.08 @ 10:37
debes estar registrado para comentar


idioms

  • en <. . . english/français
  • es <--- español
  • fr <. . . english/français

Categories

  • Urblog
  • Náufragos
  • Territorios
  • Mundos
  • Plaza

  • Urblog

    bitácora principal de urblog sobre urbanismo y derechos humanos...


    participar


    Buscar



    sindicar

    _______________________

    código original facilitado por
    B2/Evolution



    !


    || . . the burgeoning city . . || . . la ciudad en ciernes . . || . . la ville en herbe . . ||